Presentamos una fotografía de FOTOTECA UAA en la que vemos un momento de una Sesión Ordinaria del H. Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Aguascalientes en agosto del 2016, durante el periodo del rector, Mtro. en Admón. Mario Andrade Cervantes (2011-2016).
Le pedimos al Mtro. Guillermo Domínguez Aguilar, quien se desempeña como profesor-investigador en el Departamento de Sistemas Electrónicos del Centro de Ciencias Básicas, que nos contara su experiencia en la universidad, y nos compartió lo siguiente:
“Master Guido en la UAA
La actual y ya muy duradera relación entre su servidor y la Universidad Autónoma de Aguascalientes comienza en la década de los años ochenta, al ingresar a la Prepa Petróleos en 1983 y comenzar a conocer lo que era ser gallo universitario, aunque en este caso pues muy pollito.
Al graduarme continué con el ingreso a la carrera de Ingeniería en Sistemas Computacionales en su quinta generación. Después de cinco largos años y un programa de estudio muy pesado concluí mis estudios, y muy recién graduado ya me encontraba dando clases como académico interino para algunos de los programas universitarios existentes entonces en materias asignadas al Departamento de Informática.
Vienen a mi memoria mis primeras oportunidades en las carreras de Veterinaria, Agronomía, y Turismo de las cuales tengo muy buenos recuerdos. Gracias a la guía y las oportunidades ofertadas por mis mentores, los maestros Félix Patlán y Arturo Neri, se me permitió comenzar a dar clases en materias de las carreras de Computación dentro del Centro, tanto Ingeniería en Sistemas Computacionales como Licenciatura en Informática y, unos años más tarde, ya competía por una plaza de tiempo completo para un área que se encontraba en franca expansión y de la que se requerían muchos profesionales, la Computación y la Educación.
Justo al término del siglo pasado y aprovechando un convenio con universidades británicas, pude realizar mi Maestría en Ciencias en Redes de Computadoras y de Información, en la Universidad de Essex, en el Reino Unido, regresando un año después con mi título, y con un área de conocimiento específica que estaba muy de moda y se requería ampliamente en nuestra universidad, las Redes de Computadoras.
Cabe mencionar que desde que ingresé como académico, se me dio la oportunidad de participar dentro de un proyecto nacional denominado RUTyC, el cual estuvo activo casi toda la década de los años noventa y, junto con otros maestros, cursamos una especialidad que nos ayudó a comprender e ingresar en un nuevo mundo digital, el Internet. Después de RUTyC y regresando de la maestría británica, el uso de la tecnología de redes y los intereses universitarios y de investigación a nivel nacional, cambiaron el panorama de las instituciones.
Fue creado un nuevo proyecto, el Internet 2, con el cual se pretendía regresar a un modelo de uso como se había diseñado en sus orígenes, dentro de las universidades y los institutos de investigación, como rectores del crecimiento y el desarrollo de las tecnologías innovadoras que se planteaban, deberían de regir el destino tanto del Internet comercial, como del nuevo Internet 2 y, debido a mi preparación y área de expertise, la administración en la UAA me pidió que aceptara la responsabilidad en la representación institucional del proyecto CUDI (Internet 2 en México), así como de enlace académico para el Internet 2 mundial.
Muchos compañeros académicos me recuerdan en esta función, proponiendo cambios y buscando que la UAA se insertara en una dinámica nacional que caminaba muy rápido a cambios que, aún hoy, son tema de discusión. Todavía resuenan en mi interior las palabras con las cuales comentábamos con el Rector en turno, acerca de si era bueno o no que la UAA participara en este novedoso proyecto. Recuerdo haberle contestado: “el Internet 2 es un tren que está iniciando a caminar, y nos subimos al último vagón o nos quedamos atrás…”, y pues nos subimos a ese último vagón.
A partir de ese momento, tanto la relación como académico en mis áreas de especialidad, como con el Departamento de Redes (antes de Procesamiento Electrónico de Datos), se ha fortalecido, siendo en muchas ocasiones el vínculo en muchos temas y cambios requeridos.
Junto con todo ese trabajo puramente académico, también me surgió el interés por hacer algo más por la UAA, y me fui preparando para competir por alcanzar la representación de mis pares ante el Consejo Universitario, honor que me otorgaron mis compañeros académicos desde el año 2013 y que este año espero concluir, luego de una larga temporada y trayectoria de doce años ininterrumpidos, siendo su voz y su defensa en nuestro máximo órgano colegiado.
No siento que ahora, después de treinta y cinco años como académico universitario y ocho como estudiante dentro de sus muros del saber, sea todo lo que puedo alcanzar, ni sea la última forma de buscar servir a mi hermosa institución, hay mucho trabajo por hacer y aunque los tiempos corren y para algunos se acortan más de lo esperado, espero ser un universitario que honre y enaltezca a nuestra institución hasta el último día como académico-investigador en esta amada universidad.”