Estudiantes y docentes en el X Seminario de Historia Regional UAA, 2016

Presentamos una fotografía de FOTOTECA UAA en donde vemos a estudiantes y docentes que asistieron a una sesión del Seminario de Historia Regional de la Universidad Autónoma de Aguascalientes en 2016, durante el periodo del rector, Mtro. en Admón. Mario Andrade Cervantes (2011-2016).
Le pedimos a la Licenciada en Historia Lucero del Rocío Solís Ruiz Esparza, quien se desempeña como Secretaria Técnica de la Red de Revistas Académicas de la UAA en el Departamento Editorial, que nos contara su experiencia en la universidad, y nos compartió lo siguiente:
“Mi incorporación a la comunidad universitaria comenzó con mi ingreso como estudiante a la Licenciatura en Historia, formando parte de la generación 2016-2020. En esos años, mis compañeros y yo, entre los jardines y el refugio de las aulas alojadas en diversos edificios del Campus Central, tuvimos el gusto de formarnos como historiadores.
Nos formamos escuchando y también emitiendo análisis críticos sobre el presente de nuestra realidad social, a partir del diagnóstico de sus problemas, planteado por el estudio del pasado. Leíamos, escribíamos, debatíamos, reflexionábamos y hasta cuestionábamos constantemente, manteniendo el ritual de un historiador a toda cabalidad de acuerdo con la guía y ejemplo de varios de nuestros maestros.
Uno de ellos, por ejemplo, fue el profesor Enrique Rodríguez Varela (o el “Chamuco”, como es más conocido), quien nos acompañó durante el X Seminario de Historia Regional en septiembre de 2016, que fue el marco de arranque de la nueva vida universitaria a la que nos enfrentábamos. Allí tuvimos la oportunidad de presenciar, por primera vez, las ponencias de quienes hoy podemos llamar colegas y que venían de diversas partes de la República, a mostrar sus avances de investigación en la materia.
Ese Seminario de 2016, junto con otros eventos y proyectos académicos que vendrían en el futuro, y fueron cruciales en mi crecimiento personal y profesional, no habrían podido marcar mi vida sin formar parte de esta Casa de Estudios, a la cual no puedo sino agradecer por lo brindado.
Al egresar continué recibiendo el cobijo de la institución, y he sido honrada con la oportunidad de retribuir a la misma todo lo que me ha dado desde diferentes frentes. En un ejercicio introspectivo, la idea de pertenecer a la UAA me representaba una aspiración juvenil desde el bachillerato, y ahora, en mi etapa laboral, es la materialización de un anhelo cumplido para el que espero seguir a la altura el tiempo que se me demande.”

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