Reconocimientos por años de servicio del personal docente, 1996

El 14 de mayo de 1996 la Universidad Autónoma de Aguascalientes llevo a cabo un evento para conmemorar el Día del Maestro, realizando durante el mismo la entrega de reconocimientos a maestros por 10, 15, 20, 25, 28 y 30 años de servicio, al igual que a profesores jubilados.
La maestra Adelina Eugenia Alcalá Gallegos recibió durante el evento un reconocimiento especial por 30 años ininterrumpidos dando clases. Durante la ceremonia el Lic. Felipe Martínez Rizo, rector de la universidad, dio un discurso, del cual transcribimos para ustedes un fragmento:
 
DISCURSO DEL LIC. FELIPE MARTÍNEZ RIZO EN EL HOMENAJE A MAESTROS DE 1996
“El programa de formación de profesores de la UAA es reconocido como uno de los mejores en el ámbito nacional. Seguiremos apoyándolo para que sea todavía mejor, con la perspectiva de ofrecer a cada maestro lo que requiera según su propia situación, ya que el magisterio de la Universidad está integrado por varios grupos bien caracterizados de personas, todas importantes pero diferentes, que pueden aportar algo específico a la institución y requieren distinto tipo de apoyo por parte de ella. Dichos grupos son, por lo menos, los que se distinguen por la dedicación, y los que se basan en la edad.
Por una parte, tenemos el grupo de profesores de tiempo, en contraposición al de los profesores de hora clase; los primeros son fundamentales para dar consistencia y vida a los departamentos académicos, y en ellos deberá recaer el grueso de las actividades de investigación, diseño curricular y asesoría de alumnos; los segundos, además de más numerosos en la mayoría de las áreas, son igualmente esenciales para asegurar la vinculación con los sectores de la actividades económica y social que constituyen el destino profesional de la gran mayoría de los alumnos.
Por otra parte, tenemos a los maestros de diversa edad: los más jóvenes, con poco tiempo de haber ingreso a la planta docente, que requieren todavía de un esfuerzo importante de formación tanto en sus respectivas áreas de especialización, a través de posgrados, como en lo relativo a las habilidades didácticas, mediante cursos ad hoc, y que pueden aportar el dinamismo y la creatividad de su juventud; en este grupo habría que considerar, inclusive, a los mejores alumnos de posgrado y últimos semestres de licenciatura, aprovechándolos como asistentes y cultivando en ellos la vocación para la enseñanza y la investigación; tenemos a los que están en plena madurez, con reconocimiento profesional, conocimiento de la institución, capacidad y energía, que los hace idóneos para asumir responsabilidades de todo nivel en la institución; y tenemos a los veteranos, comprendiendo incluso a los jubilados, que tienen ya menos energía pero son ricos en experiencia, cuyos compromisos familiares y profesionales, menos exigentes, les permiten tal vez dedicar más tiempo a la educación de las nuevas generaciones, aportando el equilibrio y la mesura que sólo dan los años.
La Universidad deberá preocuparse, pues, por todos sus maestros: desde antes de su ingreso a la planta docente, hasta después de su jubilación, aportando a cada uno lo que requiere para ser mejor, y esperando de cada uno su aportación específica para la calidad de la institución, en el sentido más pleno de la expresión.
Compañeras y compañeros maestros de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, todos, y en especial los jubilados y quienes hoy reciben reconocimientos especiales por años de servicios: reciban, por mi conducto, una sentida y sincera felicitación de parte del resto de la comunidad universitaria. Subrayando mi pertenencia al grupo que ustedes forman, e invitándolos a seguir aportando la riqueza de su personalidad, su experiencia y su quehacer a la institución, y muy especialmente a sus alumnos, renuevo mi ofrecimiento de trabajar para que se hagan realidad los propósitos expresados en los párrafos anteriores.
Permítanme terminar esta intervención tomando prestadas nuevamente unas palabras dirigidas por don Jaime Torres Bodet a los maestros el 15 de mayo de 1944, la primera vez que presidió una ceremonia por el día del maestro como secretario de Educación: ‘Maestros y maestras mexicanos: poco puedo ofreceros en este día, como no sea una comprensión constante, emocionada y leal de vuestro destino. En cambio, mucho vengo a pediros, porque mucho es lo que necesita la patria de sus educadores.”
 
Fuentes: 
MARTÍNEZ RIZO, Felipe. “Ceremonia por el Día del Maestro”, Memorias gestión 1996-1998. México: Universidad Autónoma de Aguascalientes (1999), pp. 47-48.
MARTÍNEZ RIZO, Felipe. “Discurso en el homenaje a maestros”, en Memorias gestión 1996-1998. México: Universidad Autónoma de Aguascalientes (1999), pp. 265-272

Deja un comentario